La final de la Copa Libertadores de River Plate vs. Boca Juniors se pospuso nuevamente después de la violencia de los fanáticos

La final de la Copa Libertadores entre River Plate y Boca Juniors, originalmente prevista para el 24 de noviembre, se pospuso por segunda vez luego de los problemas de la multitud del sábado.

El enfrentamiento de la segunda etapa de River en casa ante Boca se reorganizó para el domingo, pero Alejandro Domínguez, presidente del organismo rector del fútbol sudamericano, CONMEBOL, dijo: “Necesitamos que ambos clubes se recuperen, por lo tanto, con esto en mente, pospondremos el partido”.

“Es una vergüenza que estemos hablando de esto debido a unos cuantos hooligans. Esto no es fútbol, no es lo que queremos. Entendemos que los jugadores son profesionales, que viven, trabajan y dan todo de sí dentro y fuera del campo”.

“Hoy, nos encontramos con un campo de juego que no está nivelado. Un equipo fue atacado y tenemos que pensar en una final justa. Necesitamos enviar una señal de que la organización está aquí para producir un espectáculo deportivo”.

“No queremos ninguna excusa y, para esto, la CONMEBOL cree que no hay igualdad de condiciones para que se juegue el partido. Los presidentes de ambos clubes están invitados a las oficinas de la CONMEBOL para hablar sobre la reorganización. El partido se jugará. No es una declaración de Boca, es una presentación y estamos siendo sensatos. Es un aplazamiento. La final no ha sido suspendida”.

“La solicitud de Boca impulsó el cambio. Hoy tenemos nuevos datos y evaluaciones médicas que no garantizan condiciones seguras”.

Aún no se ha especificado una fecha para la segunda etapa crucial que se jugará. Una reunión tendrá lugar el martes para determinar la fecha de la final.

Los fanáticos de River Plate atacaron el autobús del equipo de Boca Juniors el sábado, hiriendo a los jugadores mientras viajaban al estadio en Buenos Aires, Argentina. La policía utilizó gas lacrimógeno y gas pimienta para controlar la violencia y el capitán de Boca, Pablo Pérez, y el mediocampista Gonzalo Lamardo fueron trasladados a hospitales cercanos luego de sufrir lesiones.

CONMEBOL reprogramó el juego entre los rivales del arco para el domingo a las 5 p.m. hora local pero antes del partido, se concedió la solicitud de un aplazamiento de Boca.

Una declaración del club decía: “Boca Juniors presentó el domingo una solicitud formal a CONMEBOL para que la final de la Copa Libertadores se juegue en igualdad de condiciones, según el acuerdo hecho por los presidentes de los clubes sudamericanos, Boca y River”.

“River no quería jugar porque ellos también querían un campo de juego parejo. Se tomó la decisión. Hablaré con ambos presidentes. Según el gobierno nacional, no podremos jugar esta semana”, dijo Domínguez.

El presidente de Boca, Daniel Angelici, y el de River, Rodolfo D’Onofrio, se reunirán con la CONMEBOL para discutir una fecha para el tercer intento de jugar el partido.

El ganador se clasificaría para un lugar en las semifinales de la Copa Mundial de Clubes, programada para el 18 de diciembre. El torneo comienza el 12 de diciembre.


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